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La Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptó en diciembre del 2015 la revisión de las «Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos», un Grupo de Expertos recomendó que las reglas revisadas fueran también denominadas «Reglas Nelson Mandela» en homenaje al legado del difunto Presidente de Sudáfrica, Nelson Rolihlahla Mandela, quien pasó 27 años en prisión durante su lucha en defensa de los derechos humanos.
Las “Reglas Nelson Mandela”, en homenaje al legado del difunto Presidente de Sudáfrica, Nelson Rolihlahla Mandela, que pasó 27 años encarcelado durante su lucha por los derechos humanos, la igualdad, la democracia y la promoción de una cultura de paz a nivel mundial;
La Organización de Naciones Unidas alienta a los Estados Miembros a que se esfuercen por mejorar las condiciones de reclusión, conforme a las Reglas Nelson Mandela y todas las demás reglas y normas pertinentes de las Naciones Unidas en materia de prevención del delito y justicia penal, sigan intercambiando información sobre buenas prácticas a fin de determinar los problemas a que se enfrentan al aplicar las Reglas y compartan sus experiencias en la solución de esos problemas
Las Reglas Mandela, son una fuente de inspiración social para que los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas, mantengan como políticas de garantía de la dignidad humana, los instrumentos  legales en materia de prevención del delito y justicia penal que fueron elaboradas por la Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal y debidamente Aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas, adminiculado con el desarrollo progresivo de las normas internacionales relativas al tratamiento de los reclusos desde 1955, como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la COnvención contra la Tortura y otros Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes y su Protocolo Facultativo.
Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos (Reglas Nelson Mandela)

  1. Las Reglas se aplicarán de forma imparcial y sin discriminación.
  2.  El sistema penitenciario no deberá agravar los sufrimientos que implican la privación de la libertad y el despojo del derecho a la autodeterminación de las personas detenidas.
  3. Todos los reclusos serán tratados con el respeto que merecen su dignidad y su valor intrínseco en cuanto seres humanos.
  4. Nadie será sometido a tortura ni a tratos crueles, inhumanos o degradantes. 
  5. Se tendrán en cuenta las necesidades individuales de los reclusos, en particular las de las categorías más vulnerables en el contexto penitenciario. 
  6. Se deberán reducir al mínimo las diferencias entre la vida en prisión y la vida en libertad. 
  7. Las medidas privativas de libertad tienen por objetivo proteger a la sociedad contra el delito y reducir la reincidencia. Esos objetivos sólo pueden lograrse si se ofrece a las personas presas educación,  salud, formación  profesional  y  trabajo, así como otras formas de asistencia apropiadas que brinden herramientas para lograr su reinserción  en  la  sociedad  tras  su  puesta en libertad.
Las Reglas Mandela o Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos, son normas adoptadas por las Naciones Unidas en 1955, que tuvieron su última reforma el pasado 17 de diciembre de 2015.
La versión revisada y aprobada por unanimidad en la 70ª sesión de la Asamblea General de la ONU establece nuevos estándares para el tratamiento de la población privada de su libertad, basándose en los recientes avances de la ciencia penitenciaria y las mejores prácticas internacionales. De ser aplicadas plenamente, podrían contribuir a cambiar lo que hasta ahora ha sido el sistema carcelario y su política de sujeción y castigo, para transformarse en una oportunidad de desarrollo personal que traiga a su vez beneficios para la sociedad en su conjunto.
Las Reglas Mandela establecen que la finalidad de la pena sea la protección de la sociedad contra el delito y la reducción de la reincidencia, lo que sólo puede lograrse con una adecuada reinserción de la persona en la sociedad tras su puesta en libertad.
Agregan una serie de principios fundamentales que incluyen el respeto a la dignidad humana y la prohibición inderogable de la tortura y cualquier trato cruel, inhumano o degradante.
Entre otros temas propone la investigación de todas las muertes bajo custodia, la protección y cuidados especiales de los grupos vulnerables, la necesaria independencia del personal médico, restricciones sobre las medidas disciplinarias, una regulación más precisa respecto a los registros personales, así como cuestiones relativas a las condiciones de habitabilidad, trabajo, educación, deporte y contacto con el mundo exterior.
Si bien estas Reglas no son de cumplimiento obligatorio para los Estados, sí se constituyen como estándares básicos que deben guiar toda aplicación de políticas penitenciarias en cualquier país del mundo.
Se les recomienda la pagina web:
https://www.un.org/es/events/mandeladay/index.shtml

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