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Nuestra Identidad Mental como Derecho Humano

Cada día nuestro mundo es más acelerado, y nos impone grandes cambios que nos mantienen distraídos de la vida real, y a todo lo que contribuye verdaderamente a nuestro equilibrio psíquico, emocional y físico.

Ciertamente el Derecho a una Vida, está consagrados en multiples Tratados y Convenios Internacionales como Declaración Universal de Derechos Humanos, Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y sus Protocolos, Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, Convención sobre los Derechos del Niño, Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, la Convencion Americana sobre los Derechos Humanos, Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, etc… Sin embargo,  el derecho a la vida, es ampliamente atacado y vulnerado ante las nuevas formas de dominio del poder, que tiene como fin el secuestro de nuestra identidad mental.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos, define: …“El derecho a la vida es un derecho humano fundamental, cuyo goce es un prerrequisito para el disfrute de todos los demás derechos humanos. De no ser respetado, todos los derechos carecen de sentido… Caso Servellón García y otros vs. Honduras (Sentencia de 21 de septiembre฀de฀2006,฀Serie฀C฀No฀152).

El disfrute del derecho a la vida, impone a los Estados como garante de poder público se adopten todas las medidas apropiadas para proteger y preservar el derecho a la vida en sentido amplio, es decir el equilibrio entre lo psíquico, emocional y físico.

Los derechos humanos, requieren ampliar la visión ante los novedosos ataques de violencia blanca que atenta contra nuestra vida sana y equilibrada, el crecimiento acelerado de la digitalización de la sociedad está produciendo la sensación general, que hemos pérdido el rumbo de la vida y de la convivencia humana, generadas por políticas de los gobiernos, Agencias, Organismos Internacionales, la pobreza, la corrupción, la pornografia, el sexo y el abuso de derechos, todo ello, implementado desde el miedo, la represión, la difamación factores que traen como consecuencia, estados de alarmas que no se perciben al ojo humano,  sin embargo, son muchas las personas y comunidades victimas del dominio que se pretende institucionalizar y racionalizar, la vulneracion del derecho a la identidad mental como derecho humano que está intimamente ligado a la inviolabilidad del Libre Albedrio, el Derecho a la Intimidad, el Derecho a la Identidad Humana, el Derecho a la Honra, derechos estos que deben coexistir para perservar la especie humana, afecta gravemente la existencia del ser humano.

Es ampliamente demostrado que los seres humanos somos el resultado del entramado de lo que traemos, de lo que se nos da, de los contextos ecológicos de donde pertenecemos, cercanos y no tan cercanos, de allí que es vital, reconocer que nuestro derecho a una vida equilibrada y sana, está siendo afectada por la violencia blanca, violencia que no golpea, que físicamente no detiene, sin embargo, sus ejecutores conocen la vulnerabilidad humana y persiguen el dominio, la dependencia, la paralización o nulidad del LIbre Albedrío, el Derechos a la identidad mental entre otros, y ante estos ataques debemos educarnos y educar, debemos reconocer nuestro valor personal y social, hoy nos unimos a la ciencia bien utilizada para resguardar la identidad humana y mental, en nuestro programa “Los Derechos Humanos, La Neurociencia y la Abundancia del Migrante”.

Nuestras Investigaciones, documentaciones y defensas de los derechos humanos nos permite considerar que en la actualidad pesa sobre la humanidad grandes intereses políticos, económicos, sociales que mantiene a un gran número de la población neutralizados, incapaces de reaccionar ante la disminución de la dignidad humana, sumergidos en la pobreza del ser y material,  la propuesta es una sola, educarnos desde lo personal a lo social, que cada persona tiene el poder sobres sus pensamientos, emociones y acciones, para ello, la ciencia nos asegura que nuestro sistema neuronal se adapta a todas las circunstancias de la vida, de allí la importancia de lo aprendemos, de los pensamientos que moldean y generan nuevos circuitos y nuevos movimientos en el cerebro, tenemos el poder de cambiar nuestro entorno, de tomar decisiones que nos beneficien, por ello hoy, debemos identificar y reconocer la VIOLENCIA BLANCA y desecharla de nuestras vidas.

Para cualquier información  y aporte puede comunicarse a través de [email protected] [email protected], @ddhhuniversal en instagram, twitter, facebook y youtube. Estamos en www.ddhhuniversal.com

Damarys M Rangel M

Abogada/Investigadora/Defensora de DDHH

Presidente de FP DERECHOS HUMANOS CON DR, CORP

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